Dijo un árbol a un hombre:
-Mis raíces habitan en lo profundo de la tierra roja, y te daré mi fruto.
Y el hombre dijo al árbol:
-¡Qué parecidos somos! Mis raíces también habitan en la profundidad de la tierra roja. Y la tierra roja te da poder para concederme tu fruto y la tierra roja me enseña a recibir de ti con agradecimiento.
Cuento de la colección Clásicos de Tierra Quemada. Texto de dominio público.
Invítame a un café · 1,70 €Se paga con PayPal o con tarjeta, sin cuenta. Puedes cambiar la cantidad.

Médico de urgencias con cuarenta años de experiencia clínica. Escribe sobre el cerebro, la muerte y el pensamiento crítico, y sobre lo que la ciencia puede y no puede afirmar.
Este sitio es un proyecto de RedBeta