Tiempo de lectura: 3 minutos
Los relatos de un mismo sitio: el Puerto de Sagunto, entre 1959 y 1987. La fábrica que ocupaba el horizonte, los turnos, las casas bajas junto a la vía, la sal, el humo y la gente que llegó de lejos a trabajar. Cada uno se puede leer suelto; juntos hacen la memoria de un puerto industrial del Mediterráneo.
Están ordenados por los años que cuentan, no por el orden en que se escribieron, para que se puedan leer como una línea del tiempo.
Por dónde empezar
Si es la primera vez, tres puertas sencillas:
- El campanario que se esconde — el primero de la serie: una familia baja del trenet con un hatillo, un niño y un certificado de buena conducta que no dice la verdad.
- Brindis en la sacristía — el 20 de noviembre de 1975, contado desde un instituto cerrado, una cocina y una sacristía con la puerta de atrás sin tranca.
- Rosa, la Saguntina — una chica de COU que ve atajos donde el libro no los tiene, y un padre que nivela la huerta con una botella de gaseosa.
Los relatos, por años
- El campanario que se escondeEnero de 1959. Isidro y Herminia bajan del trenet con un hatillo, un niño de nueve meses y un certificado de buena conducta que no dice la verdad.
- La escalera de los de fueraJunio de 1961. Una carta de Jaén, fuera de fecha, obliga a Teófilo y a Matilde a elegir entre volver al pueblo o traer a la madre a un piso donde ya no cabe nadie.
- Cuando hay que caberVerano de 1962. Una familia de Ojos Negros se compra un seiscientos de segunda mano para volver al pueblo, y el coche se calienta en el Ragudo: seis personas, una cuneta y una manta que no los tapa a todos.
- La carta de ajusteAgosto de 1965. Anacleto, que leía el cielo de Castilla antes de trillar, compite desde un terrado del Puerto con un señor de corbata que da el tiempo en televisión.
- Las manos del domingoOctubre de 1966. Un mecánico arregla los domingos los motores de las barcas a cambio de pescado, con su hijo de trece años; el chico aprende el oficio sin que nadie se lo enseñe.
- LängtanAgosto de 1972. Un chico que carga melones en Almenara y una chica sueca en la playa de Canet. Ella le regala una palabra para lo que no sabe nombrar y se va.
- La barca de MauriOctubre de 1973. Dos chavales de diecisiete años suben a la barca de Mauri, el raro del barrio, y descubren que desde el agua la fábrica entera cabe detrás de un pulgar.
- Rosa, la SaguntinaMayo de 1975. La mejor de COU del instituto de Sagunto quiere estudiar Caminos; su padre, labrador, piensa en Magisterio. Al final del verano, en la tanda de riego, le deja abrir la parada de abajo.
- Entre hierro y Kas LimónOtoño de 1975. Un camarero de barrio recibe la oferta de una temporada de invierno en un hotel de Suiza, donde no puede llevar a la familia, mientras el bar sigue abierto y el país se para.
- Brindis en la sacristía20 de noviembre de 1975. El día que muere Franco, un chico acompaña a su madre a la iglesia donde limpia, y en la sacristía, con la puerta de atrás sin tranca, unos cuantos brindan con sidra.
- La sirena de fábricaInvierno de 1984. Los hornos están apagados y una chica de dieciséis años escribe cada noche un parte de turno con un sello de la fábrica; su padre, que sigue levantándose a las cinco y cuarto, se lo corrige a lápiz.
- La derivaAbril de 1986. Un prejubilado de la fábrica encuentra una jeringuilla en el baño de casa; tras el accidente de su hija y una recaída, se la lleva a la isla donde nació, a Tabarca.
Faltan los dos últimos. Se irán añadiendo aquí en su año, a medida que lleguen.