
Cómo se explicó el mundo antes de la literatura, y las parábolas con que se sigue explicando.
Antes de la novela estaba el mito: el océano que se separó del cielo, el nombre secreto de Ra, Odín pagando un ojo por la sabiduría. Y después, cuando los dioses se callaron, quedaron las parábolas —el hombre que solo necesita una camisa, el rey que no sabe que lo es, el loco que se cree rey— y las fábulas morales que se ríen de la lógica desde dentro de la lógica.
340 cuentos en 8 estantes
Cuando los dioses hablaban
Los relatos con los que el mundo se explicó a sí mismo antes de que existiera la literatura: la creación, los faraones, los héroes y los castigos. De Egipto a los pueblos de América, de Odín a los cocodrilos del Nilo.
Vidas ejemplares
Parábolas y vidas que enseñan sin dar sermones: el hombre que no necesita camisa, los tres ermitaños, el que quería ser sennin. Religión sin iglesia: milagros pequeños y cuentas pendientes con Dios.
La risa de los filósofos
Cuentos que piensan: paradojas, fábulas de animales que razonan mejor que sus dueños y bromas metafísicas de Borges, Kafka o Akutagawa. Se ríen de la lógica desde dentro de la lógica.
Arena y espuma
Las parábolas de Gibran: el hombre que habla con Dios, el rey que no sabe que lo es y la ola que se cree distinta del mar. Tres párrafos, y la pregunta se queda dentro.
La luna nueva
Rabindranath Tagore: el niño que pregunta, el cartero que trae cartas del mundo, la escuela de las flores y la orilla donde se juega con barquitos de papel. La infancia y la India, sin una palabra de más.
Cándido
Voltaire: el filósofo que se consuela con decir que todo está bien mientras el mundo se cae a pedazos. La sátira más famosa de la lengua francesa, con Micromegas y Zadig al lado.
San Manuel Bueno
Unamuno: el cura que ha perdido la fe y sigue diciendo misa para que el pueblo no se quede sin consuelo. La duda religiosa, la España de pueblo y el hombre que quiere creer y no puede.
Vidas imaginarias
Marcel Schwob: biografías de gente que existió o no existió, contadas en dos páginas como si fueran cuentos. El libro que inventó la novela moderna sin que nadie se diera cuenta.