Un cuervo que se encontraba muy enfermo le dijo a su madre:
-Madre, ruega a los dioses por mí y ya no llores más.
La madre contestó:
-¿Y cuál de todos, hijo mío, tendrá piedad de ti? ¿Quedará alguno a quien aún no le hayas robado la carne ?
No te llenes de enemigos innecesariamente, pues no encontrarás un solo amigo cuando lo necesites.
Cuento de la colección Clásicos de Tierra Quemada. Texto de dominio público.
Invítame a un café · 1,70 €Se paga con PayPal o con tarjeta, sin cuenta. Puedes cambiar la cantidad.

Médico de urgencias con cuarenta años de experiencia clínica. Escribe sobre el cerebro, la muerte y el pensamiento crítico, y sobre lo que la ciencia puede y no puede afirmar.
Este sitio es un proyecto de RedBeta