Cuando las cosas no eran aún, Mebere, el Creador, hizo al hombre con tierra de arcilla. Tomó la arcilla y modeló un hombre. Así dio comienzo este hombre y comenzó como lagarto. Al lagarto, Mebere lo puso en una alberca de agua de mar. Cinco días, y aquí tenéis: pasó cinco días con él en la alberca de las aguas y lo tuvo metido dentro. Siete días: estuvo dentro siete días. Al octavo día, Mebere fue a mirar y cátate que el lagarto sale, y cátate que ya está fuera. Resulta que es un hombre. Y dice al creador: gracias.
Cuento de la colección Clásicos de Tierra Quemada. Texto de dominio público.
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Médico de urgencias con cuarenta años de experiencia clínica. Escribe sobre el cerebro, la muerte y el pensamiento crítico, y sobre lo que la ciencia puede y no puede afirmar.
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