(1886–1940) — Austria / Estados Unidos
Hay enfermos que pierden un brazo y lo siguen sintiendo, y enfermos que conservan el brazo y no lo sienten suyo. Schilder sospechó que esos dos errores sabían del cuerpo más que el cuerpo sano.
En 1930, Paul Schilder y Erwin Stengel describieron en una revista de neurología a unos enfermos que sentían el dolor y no sufrían. Distinguían un estímulo doloroso de otro y decían que dolía. Después no hacían nada. Ni se apartaban ni cambiaban el gesto.
Lo llamaron asimbolia para el dolor. La información llegaba entera, el enfermo la nombraba con exactitud, y aun así el dolor no se inscribía en ningún sitio que él tuviera por propio. A quién pertenece lo que el cuerpo registra era una pregunta que Schilder se venía haciendo desde 1914, y que había empezado a plantear antes con la filosofía que con la clínica.
Se licenció en Medicina en Viena en 1909 y se fue a Halle como ayudante de Gabriel Anton, el neurólogo que diez años antes había descrito a enfermos con ceguera cortical que no sabían que estaban ciegos. Ese fue su primer jefe. De Halle sale también la enfermedad que lleva su apellido, una desmielinización difusa del cerebro que describió en 1912 y que no tiene nada que ver con lo que vino después.
La filosofía estaba antes. En 1914 publicó un libro sobre la conciencia de sí y de la propia personalidad en el que aplicaba la fenomenología de Husserl a la despersonalización, el estado en que el enfermo vive sus actos y su cuerpo como si fueran de otro. Tres años después, movilizado en la guerra, recibió en ausencia el doctorado en Filosofía por la Universidad de Viena.
En 1918 entró como ayudante en la clínica psiquiátrica y neurológica de Julius Wagner-Jauregg, y en 1923 publicó Das Körperschema, el esquema corporal. El concepto se entiende con un gesto cualquiera. Para rascarse la nuca a oscuras no hace falta mirarse. Algo lleva la cuenta, sin que uno se entere, de dónde está cada parte del cuerpo y en qué postura. Henry Head y Gordon Holmes lo habían llamado en 1911 esquema postural, un registro plástico que se actualiza con cada movimiento antes de llegar a la conciencia.
Schilder cogió ese registro de neurólogo y le metió dentro lo que la neurología dejaba fuera. Lo juntó con la somatopsique de Carl Wernicke, la representación consciente del cuerpo que se forma con las sensaciones, y con la idea freudiana de que el yo es, antes que nada, un yo corporal. El resultado lo desarrolló en inglés en The Image and Appearance of the Human Body (1935), y es la imagen corporal: la figura en tres dimensiones que cada uno tiene de sí mismo. En ella entran las sensaciones. Entran también el deseo y lo que uno ve en los cuerpos de los demás. Schilder sostenía que cada persona tiene muchas imágenes corporales, en número potencialmente infinito, y que la coherencia entre ellas no viene garantizada. Usaba «esquema» e «imagen» casi como sinónimos.
Donde mejor se ve que la imagen es una construcción es donde se rompe. El amputado sigue sintiendo el miembro que ya no tiene, y la imagen sobrevive al órgano. Los esquizofrénicos que describe Schilder hacen el camino inverso. Conservan el cuerpo entero y pierden sus límites, lo sienten ajeno o transformado, a veces hasta en el sexo. Quien haya pasado noches de guardia conoce la versión neurológica, más tosca, del enfermo con un ictus del hemisferio derecho que mira su brazo paralizado como algo que alguien se ha dejado en la cama. Schilder fue de los neurólogos que intentaron ligar cada distorsión a la zona del cerebro lesionada, y la investigación posterior acabó señalando sobre todo el lóbulo parietal.
Con el psicoanálisis mantuvo una relación de socio incómodo. Entró en la Sociedad Psicoanalítica de Viena en 1919, tomó el relevo de Freud en las conferencias de los sábados en la clínica cuando este se retiró, y se negó siempre a someterse a un análisis didáctico. Rechazó la pulsión de muerte. Heinz Hartmann escribió en 1944 que, salvo Freud, nadie había hecho tanto por difundir el psicoanálisis entre los psiquiatras europeos. Lo hizo desde fuera de la ortodoxia, y en 1937, ya en Nueva York, abandonó la Sociedad Psicoanalítica de esa ciudad.
Adolf Meyer lo había invitado a Johns Hopkins en 1928. En 1930 se instaló en Nueva York como director clínico de la división psiquiátrica del hospital Bellevue y profesor de la Universidad de Nueva York. Allí trabajó con Lauretta Bender, que acabó siendo su mujer, y fue uno de los que abrieron la psicoterapia psicoanalítica de grupo. El 22 de abril de 1938 la Universidad de Viena le retiró el derecho a enseñar por judío. Él ya vivía en Nueva York. Murió allí en diciembre de 1940, a los cincuenta y cuatro años, atropellado por un coche.
Merleau-Ponty tomó el esquema corporal de Head y de Schilder, y de Schilder en particular la idea de que ese esquema es también una estructura libidinal y social. En la Fenomenología de la percepción (1945) el concepto deja atrás la psicología y se convierte en el modo en que el cuerpo está en el mundo.
La objeción más seria llegó medio siglo después. Shaun Gallagher señaló a partir de 1986 la confusión que el propio Schilder había dejado sembrada. Gallagher separa los dos términos. El esquema sería el sistema sensoriomotor que funciona sin que uno se dé cuenta, el que permite rascarse la nuca a oscuras; la imagen, el conjunto de percepciones, actitudes y creencias sobre el propio cuerpo. La distinción ganó en claridad y se ha convertido en punto de partida para buena parte de la literatura posterior. Lo que pierde es justo lo que Schilder había juntado, quizá a propósito, el roce entre el deseo y la postura, la mirada de otro capaz de desordenar un movimiento. Sobre si esa mezcla era un error o el hallazgo, la discusión sigue abierta.
La otra objeción es de forma. Escribió muchísimo, de hipnosis y de psicología infantil entre otras cosas, y nunca cerró un sistema; buena parte de lo que pensó quedó en artículos y en libros donde la observación clínica y la especulación conviven sin frontera clara. Además pensó el cuerpo sano casi siempre desde el enfermo. Eso ilumina el miembro fantasma y la despersonalización, y deja en penumbra la experiencia corporal corriente, la que no falla y por eso no se nota.
La parte social es la que ha vuelto con más fuerza. En 2020, Ataria y Tanaka leyeron a Frantz Fanon como el caso en que la imagen corporal, cargada por la mirada racista, se impone al esquema y lo desordena. Y un artículo reciente se preguntaba ya en el título si la asimbolia para el dolor, descubierta por Schilder hacia 1930, no estaba hoy casi olvidada.
Queda el enfermo de aquella revista, el que decía que le dolía y no se apartaba. La neurología actual lo relaciona con lesiones que, como las de la ínsula, pueden quitar al dolor su carácter desagradable sin quitar el dolor. Leído con Schilder, el caso deja otra cosa a la vista: entre sentir algo y sentirlo como propio hay un trabajo que nadie ve hasta que deja de hacerse. Quién lo hace sigue sin estar claro.
«[La imagen corporal] no es una estructura, sino una estructuración.»
— Paul Schilder, The Image and Appearance of the Human Body (1935)
Para seguir leyendo
- Imagen y apariencia del cuerpo humano, Paul Schilder (1935) — el libro donde junta neurología, psicoanálisis y sociología del cuerpo; existe en español en Paidós.
- Fenomenología de la percepción, Maurice Merleau-Ponty (1945) — para ver qué hizo la filosofía con el esquema corporal que Schilder había traído de la clínica.
Grupo 3 — Los que escucharon el cuerpo antes que la mente.
Otros del grupo
Maurice Merleau-Ponty · Simone de Beauvoir · Luce Irigaray
← Volver al índice del libro · 101 filósofos y pensadores
Descarga libre
Los 7 filósofos de este grupo, reunidos en un libro con portada, para leerlos seguidos o sin conexión.
Grupo 3 — Los que escucharon el cuerpo antes que la mente · ePub · 418 KB
Formato ePub, el que abren Apple Books, Google Play Books, Kindle (convirtiéndolo) y casi cualquier lector. Sin registro, sin correo, sin nada.

Médico de urgencias hospitalarias. Escribe ficción y las historias que quedan cuando se apaga el ruido. Vive en el Mediterráneo con un beagle que sabe más de lo que aparenta.
Este sitio es un proyecto de RedBeta